Reportaje : Ctro. de Primates de Peñaflor

29 agosto 2008 at 21:34 Deja un comentario

.

La historia de la mujer chilena que rescata monos para protegerlos de los traficantes

 

Miércoles 27 de Agosto de 2008

 

PEÑAFLOR— Elba Muñoz es matrona pero dejó de traer niños al mundo para cuidar 143 primates que ha rescatado de manos de traficantes, de circos y hasta de un laboratorio universitario, y protege a la única colonia de monos barrigudos que se ha reproducido en cautiverio en América Latina.

 
Mientras exhibe a una reportera su Centro de Rehabilitación y Rescate de Primates de Peñaflor, ellos la reconocen y emiten vocalizaciones de alegría.  Ella les responde cariñosa, llamando a cada uno por su nombre.  Uno de los más expresivos es Pulito, un mono barrigudo (Lagothrix lagotheicha) que llegó de dos meses, pesando 350 gramos –el mínimo al nacer son alrededor de 500 gramos– y que hoy es un robusto macho de 10 kilos.  Muñoz usa diariamente 150 kilos de frutas y verdura. Compra 720 huevos por semana para hacer bolitas de trigo cocido, arroz y carne molida. A los más pequeños les da un extra de dos biberones de leche descremada con cereales molidos, al igual que a los enfermos, como Esperanzo, un mono aullador argentino que llegó hace nueve años con graves deformaciones óseas y casi ciego por cataratas. Hoy ha perdido casi todos sus dientes. Antonio, un mono araña, llegó sin pelo, desnutrido y estresado. Hoy es el feliz líder de su colonia.  Hugo salta, chilla y se columpia. Antes vivía en poder de traficantes encerrado en una pequeña celda improvisada.Muchos primates llegan heridos, con marcas de cadenas y correas, desnutridos, con los dientes cortados. “Los monos que llegan están demasiado traumatizados y no podrían ser rehabilitados y enviados de vuelta a la naturaleza”, dice el biólogo del Ministerio de Agricultura Francisco Chávez.  El Centro de Rehabilitación y Rescate de Primates de Peñaflor tiene dos sedes que albergan 10 especies de primates. Unos 12.000 metros cuadrados en esta localidad están llenos de jaulas unidas por túneles, en medio de árboles nativos o exóticos, como el maracuyá. En el Centro todas las hembras tienen implantados preservativos, menos las barrigudas, “porque están en peligro de extinción”, y sólo hay nueve colonias reproducidas en cautiverio en el mundo, dice Muñoz. “Y la nuestra es una de ellas”. Muestra orgullosa su colonia de 13 barrigudos, llamados woollies por la suavidad de su pelo. Javiera, la matriarca, tiene tres hijos y una nieta. Fue entregada por un veterinario que la compró en 1997 en una tienda de mascotas, donde estuvo cinco meses encerrada en una jaula. “Javiera cuando llegó e inmediatamente empezó a seguir al Johnny. Fue amor a primera vista”, dijo Muñoz. Explicó que los barrigudos son “una especie muy evolucionada. La hembra escoge al macho, y eso… no lo saben o no lo creen en los zoológicos, por eso mueren. Ellos toman a un macho con una hembra, los juntan y creen que se reproducirán”.
Brian Milton, directivo de The Monkey Sanctuary, de Gran Bretaña, dijo a la AP que en cautiverio “algunas especies sufren mucho más que otras. Los barrigudos parecen estar entre los peores, debido tal vez a su fisiología, sicología, su estructura social… Son especies muy delicadas y eso se refleja en su inhabilidad para reproducirse en cautiverio”. Añadió que hay tres colonias similares a la de Elba en Gran Bretaña y una en Holanda, Francia, Japón y en zoológicos de Suiza y Estados Unidos. Una en Perú “tiene una política de no reproducción”, señaló Milton. A mediados de los 90 Muñoz se contactó con Milton, quien le envió a algunos colaboradores a Chile para enseñar a los voluntarios del Centro cómo construir y mantener jaulas.
Al Centro llegan estudiantes universitarios de Chile y el extranjero —Suiza, Canadá, Gran Bretaña, Dinamarca , Holanda— para sus prácticas profesionales. “Creo que Elba ha hecho un trabajo increíble. Ella y su familia han logrado ir más lejos que lo que hubiésemos podido imaginar cuando nos contactó”, dijo Milton. Agregó que si bien hay otras colonias de woollies, especialmente en América del Sur, no se han reproducido. Irónicamente, en Chile no hay primates originarios. El primer contacto de Muñoz con un primate fue en 1994, cuando alguien dejó un pequeño barrigudo en su casa. Lo bautizó como Cristóbal, y cuando buscó un veterinario para que lo revisara, aprendió que esos profesionales locales no saben de monos, por lo que médicos de humanos, la mayoria familiares y de distintas especialidades, atienden gratuitamente a sus simios. El Centro tiene su propia clínica, medicinas y anestesias. Muñoz legalizó su Centro, que es reconocido como ONG, y ha llegado a tener 200 primates.  Logró reinsertar a dos chimpancés —Eusebio y Toto— en la selva protegida del santuario de Chimfunshi, en Zambia, en el 2000 y el 2003.
El cantante británico Paul McCartney donó dinero para el viaje de Toto, que estuvo más de 20 años en poder de un circo donde lo obligaban a fumar, beber y boxear, y vivía encadenado en una jaula pequeña, en la que no podía pararse. La mayoría de los primates fueron decomisados por el Servicio Agrícola y Ganadero en el norte del país “a traficantes que los traen de Perú, Bolivia, Argentina, Paraguay y unos pocos de Brasil”, precisó.  Otros fueron entregados por sus dueños y tres por un laboratorio universitario. Algunos Muñoz los obtuvo tras largas batallas legales. Chile es miembro de la Convención Internacional sobre Comercio de Especies Amenazadas de Flora y Fauna (CITES), que prohíbe el tráfico de primates.  Muñoz dice que no los puede devolver a sus países de origen “porque en ellos persiste el tráfico y no tienen proyectos de reinserción”. “Nuestro trabajo ya ha sido exitoso porque el tráfico en Chile ha disminuido muchísimo”, dice. Hoy es imposible comprar un mono en una tienda de mascotas, y este año sólo han llegado al Centro cinco primates decomisados por el SAG.

Existen unas 60 jaulas con 80 dormitorios habilitados con aserrín, frazadas, luces infrarrojas. Cada jaula, con sus rejas, mallas y algunas paredes de vidrio cuesta en promedio 1.000 dólares.  Mensualmente se gastan unos 6.000 dólares para mantener su Centro, los cuales son aportados principalmente por Muñoz y su marido.  Ambos tienen un centro de atención médica que les proporciona ingresos, y cuentan con una red de 242 padrinos, que mensualmente aportan con una pequeña cantidad. No recibe ayuda estatal.  El Centro no está abierto al público, sólo a los padrinos y a quienes ellos inviten.  Muñoz prepara a una sobrina, a la que lleva a seminarios y encuentros internacionales, para que tome su puesto cuando falte.
 Fuente : Diario La Segunda: http://www.lasegunda.com/ediciononline/cronica/detalle/index.asp?idnoticia=430183

 

 

    Si quieres conocer mas de este centro,

ofrecer voluntariado, donaciones, o apadrinamiento de un  primate, 

visita este link  http://www.macacos.cl/ 

 

Anuncios

Entry filed under: Uncategorized.

LA NOTICIA DESTACADA DEL MES DE AGOSTO PARTIMOS SEPTIEMBRE, SIN CRUELDAD – ANIMAL

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


agosto 2008
L M X J V S D
« Jul   Sep »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Categorías


A %d blogueros les gusta esto: